“Me Hubiera Gustado Beneficiarme

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Palermo robo\ La defensa argentina, en tanto, logró neutralizar el ataque helvético, particularmente en el segundo tiempo. No obstante, Argentina ganó el segundo partido frente a Bolivia 3-0, pero empató con Brasil 2-2 en el último partido y fue eliminado de la competición. Frente a Francia se repetiría el mismo marcador gracias a los goles de Daniel Passarella y de Leopoldo Luque que hacían insuficiente el tanto francés de Michel Platini. En octavos de final, Argentina enfrentó a Francia en Kazán el 30 de junio, donde, tras una falta tempranera de Rojo a Kylian Mbappé, se decretó penal en contra, el cual anotó Antoine Griezmann en el minuto 13. Más tarde, en el minuto 41, tras un pase de Banega, Di María anotó el empate, con un zurdazo de 25 metros al ángulo izquierdo de Hugo Lloris. Tenemos una gran confianza en él, estamos con él hasta la muerte y también él con nosotros, y eso se nota en el campo. Hasta la fecha, esto sigue siendo la única vez que Argentina no ha podido calificar para una Copa del Mundo.

Fui el único que persiguió al árbitro hasta la línea media disputando el gol”, relata el jugador en su libro. Fue un partido polémico donde el mediocampista argentino Antonio Rattín fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein acusando insultos, el fallo generó cierta suspicacia, más aún conociéndose de que el árbitro no hablaba el idioma español. A finales de 2001, en un partido frente al PSV en Eindhoven, sufrió una importante lesión de menisco y ligamento cruzado, lo que hizo peligrar su presencia en el mundial de Japón, sin embargo, se recuperó a tiempo para disputar el torneo, donde el equipo argentino no pasó de la primera fase. “Acá está la historia del rugby argentino. Con 22 años y en el esplendor de su carrera, incluso Daniel Hourcade lo tenía en la lista para viajar al Viejo Continente, Matias Díaz tuvo que dejar el rugby. Los jugadores muestran un evidente orgullo por representar a su país, tal vez más que cualquier otra nación en el Mundial. Con un nuevo entrenador, una vez más, Argentina hizo un mal desempeño en un Mundial. Bolivia solía jugar en La Paz, donde los jugadores argentinos sufrieron la falta de oxígeno y otros efectos causados por el mal de altura.

Formó de esta manera un excelente plantel con figuras como Fillol, Passarella, Tarantini, Bertoni, Olguín, Luque, Valencia, Houseman, Ardiles y Kempes, entre otros grandes jugadores. La albiceleste hizo lo suyo y superó a Perú por un aplastante 6-0 con anotaciones de Alberto Tarantini, Rene Houseman, y dos tantos de Mario Kempes y de Leopoldo Luque. Mario Kempes pieza clave del equipo, terminó goleador del torneo con seis goles. Años después, Mario Kempes reveló que los propios jugadores tenían que organizar algunos partidos amistosos para conseguir dinero para comprar comida porque la asociación se olvidó de ellos por completo. Argentina comenzó una larga preparación para la Copa Mundial de 1978 que se alojaría en la tierra natal por primera vez, disputando varios partidos y torneos amistosos. Debido a que Argentina no necesitaba clasificarse para la próxima Copa del Mundo por ser el campeón vigente, el equipo nacional jugó una serie de partidos como preparación para la competición.

El regreso a la actividad para Los Pumas se dará en la ventana de julio de 2022, con tres partidos como local frente a Escocia. Después vino la Canada Cup, donde los mejores jugadores de cada país venían a jugar partidos de exhibición. Siguiendo sus instrucciones, Miguel Ignomiriello, su número 2, llevó a muchos jugadores a Tilcara para que se aclimataran a la altitud. Para evitar complicaciones, Sívori decide preparar un equipo para jugar en altitud. Después de haber clasificado para la Copa Mundial de 1974, Omar Sívori dejó el cargo y fue sustituido por Vladislao Cap. Al poco tiempo, Juan Carlos Lorenzo se hizo cargo de la escuadra, comenzando su segunda experiencia en el equipo nacional. Tras la decepción en Estados Unidos, Basile renunció a su cargo, y en su lugar, la AFA designó a Daniel Passarella, capitán del equipo que saliera campeón mundial en 1978. La llegada de Passarella como nuevo director técnico del seleccionado y su mano dura para “limpiar” internas entre jugadores poco aportó en el plano deportivo, aunque sí repercutió en la prensa: Passarella obligó a sus jugadores a usar el pelo corto, y prohibió a quienes no lo acataran la participación en su formación, además de ser igualmente rígido con la homosexualidad o el uso de aritos en las orejas.